Gestión emocional

Aprende a comunicar efectivamente

Te despiertas por la mañana ante el ruido estridente de la alarma, te haces un café y sales de casa corriendo, ya que llegas tarde. De camino, medio dormida, te cruzas con varias personas hasta que por fin llegas a la oficina.

Ante esta situación, mi pregunta es: ¿Ha habido comunicación en algún momento? A lo mejor os ayuda a decidiros la definición de este concepto:

“La comunicación es la forma en que los seres humanos (y otras especies de animales) somos capaces de intercambiar información y conocimientos”

 Si vuestra respuesta ha estado afirmativa, estáis en lo cierto, si no ha sido así, posiblemente os ayude saber que la mayoría responde lo mismo.

Pero, la pregunta que os debéis hacer es, ¿Por qué?

La comunicación, solemos entenderla como compartir un idioma, interactuar a través de palabras, pero no es así. Ésta también comprende símbolos, gestos, imágenes, etc. En la situación presentada, la protagonista se cruza con varias personas, lo que implica que ha habido intercambio de miradas, gestos y todo esto también es comunicación.

Pero, lo que pretendo más allá de transmitir la importancia de la comunicación, es compartir algunos errores que se suelen cometer y que, mejorándolos, nuestra comunicación puede ser más efectiva.

1- No tener claro el objetivo

¿Cuántas veces hemos empezado a hablar sin saber qué queríamos decir ni cómo? ¿A qué resultado nos ha llevado?

Lo más probable es que hayamos empezado a decir palabras sin sentido dando vueltas y no hemos podido conseguir nuestro objetivo, que nos entiendan.

Para evitar esta situación es importante tener claro qué mensaje queremos transmitir y cómo lo vamos a hacer. Tal vez una reflexión previa antes, sobre todo si tenemos que decir algo importante, puede ahorrarnos esta situación.

2- Falta de autocrítica

Vendría a ser como la expresión de “deberías mirarte tu propio ombligo”. Es decir, si alguien no nos entiende puede ser que el motivo seamos nosotros. A lo mejor no nos estamos expresando de manera adecuada. Es por eso, que debemos “analizarnos”, ser autocríticos, y en caso de que podamos mejorar nuestra comunicación, hacerlo.

3- Interrumpir

¿Cuántas veces has estado hablando y no te han dejado terminar de decir lo que querías decir? O al contrario ¿cuántas veces interrumpes a la persona que tienes delante de ti y que está intentando contarte algo?

Esta, suele ser una actitud bastante común en algunas personas. Tanto si te has sentido identificado en alguna de estas preguntas como si no, reflexiona sobre cómo es tu comunicación. Si en tu resultado concluyes que sueles interrumpir, a lo mejor no escuchas efectivamente y tiendes a tener la respuesta mental en la cabeza, de tal manera que la sueltas en cuanto puedes. En tal caso, te animo a poner todos tus sentidos sobre la otra persona, sin pensar lo que quieres decir. Si tienes algo pensado, contente no lo digas y sigue escuchando al activamente.

4- No mantener contacto visual

El contacto visual es una de las herramientas más potentes de la comunicación no verbal. Por ese motivo, debemos darle un buen uso. ¿Cómo?

  • Primer paso: Establecer contacto visual, para mostrar que estamos escuchando su mensaje.
  • Segundo paso: No desviar la mirada en exceso, ya que puede mostrar desinterés, vergüenza o inseguridad.
  • Tercer paso: Regular la intensidad o frecuencia de la mirada según la reacción del interlocutor. Suele haber diferencias entre personas extrovertidas e introvertidas.

contacto-visual

5- No ser asertivo

La asertividad es la capacidad de decir las cosas como son y cómo se sienten sin herir a los demás. A veces, por evitar un posible conflicto, no comunicamos nuestras necesidades, o apuramos tanto que, cuando lo decimos, perdemos las formas. Para no llegar a este punto, y acumular tensión, es importante aprender a desarrollar la asertividad. ¿Cómo?

  • Expresando tus pensamientos y sentimientos de forma honesta, directa y correcta.
  • Respetando los pensamientos y creencias de otras personas, a la vez que defiendes tus propios.

En conclusión, cuidar la comunicación es de vital importancia para poder relacionarnos con nuestro entorno de manera positiva. Tener una comunicación pobre o negativa puede llevarnos a crear malas impresiones o enemistades entre nuestras amistades, en el trabajo, en la escuela, en definitiva, en cualquier ámbito.

 

Autora: Ariadna 

Imágenes: El blog de Yes

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