Diversity

La boda de mis sueños

Cuando algo original se pone de moda, todo el mundo lo explota hasta convertirlo en aburrido y sobre todo poco original. Y eso mismo pasa con las bodas. Hace unos años las bodas se regían por el mismo patrón, ramito para los papis, el vals, las mesas redondas y el corte de pastel al estilo tradicional… Y  ahora también, pero con ideas nuevas. Y es que hoy en día no te pierdes una boda donde a los novios les da por poner el típico photocall, las imitaciones de Instagram, las letras gigantes de Led con las iniciales de los novios, Platos minimalistas con los que te quedas con hambre fijo, o un self service de pinchitos y hot dogs al estilo Americano, globitos y corazones, jardines de luces y colores, anillos de oro blanco con inscripciones, coreografías que después son compartidas por miles de usuarios en Youtube o Facebook y el típico poema del padre de la novia donde deja claro al novio que si se pasa un pelo con su pequeña le corta los huevos.

                                                

Una boda así es divertida, y en su momento original, pero ya cansa. Parece ser que la humanidad no tiene creatividad y copiamos lo de los demás haciendo ver que somos nosotros los creativos.

Para mi una boda perfecta no es estar rodeada de 300 personas que no conozco ni la mitad, y que  la mitad de la mitad viene por compromiso de un tío abuelo de tu tía la del pueblo que hace siglos que no ves y que si no fuese porque vas vestida de blanco no sabría quién eres.  Tampoco tener un pastel de 5 pisos ( ahora con fondant) y una espada, ni un vestido de cola blanco con velo, ni un vestido sin cola y sin velo pero un vestido tradicional por muy modernas que nos creamos, o una coreografía muy bien estudiada de mi churry al estilo striptease de Demi Moore.

Para mi, la boda perfecta sería estar rodeada con mis seres queridos, los cercanos, los que siempre están, los que compartes unas cañas los domingos rodeados de niños o sin niños, los que llaman para saber cómo ha ido tu día, los que te dicen que te quieren a menudo y se preocupan por ti y tu por ellos. La familia que está en los buenos y malos  momentos, día sí y día también, y mi pareja. Sobre todo ella, porque sin pareja no sería una boda ( por mucho que ahora esté de moda casarse uno mismo).

Una playa, una barbacoa, un día en el parque de atracciones, alquilar una masía donde pasar el fin de semana entre risas y buenos momentos sin ser los protagonistas, sin anillos. A nosotros nos gustan los tatuajes. Hacernos uno ( no tiene porqué ser el mismo)  Celebrar que nos queremos, como hacíamos antes de casarnos. Para mi la boda perfecta sería vestir como cualquier otro día, tomarme una caña y brindar por la vida, por ellos, por nosotros… Y sobre todo siendo original saliendo de los topicazos establecidos.

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Águeda 

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