Diversity

Hill House y mi cagalera nocturna

Al final he caído. Mi hermana suele recomendarme las series de Netflix que más le han gustado y yo por las noches, las que no me quedo dormida a la primera de cambio, me pongo a verlas.

El otro día me recomendó la serie de la que todo el mundo habla.  La maldición de Hill House, y no se me ocurre otra cosa que verla por la noche. Empecé a verla a las nueve de la noche y desde el primer capítulo me enganchó, pero a las 2 de la mañana ya no aguante más. Me tragué casi 5 capítulos del tirón. La serie que no es de terror, pero si te da unos sustos de la muerte, me provocó unas paranoias de las de mearte en la cama.

¿Estas cosas sólo me pasan a mí? Decidme que no soy la única.

Por favor.

Mientras veía la serie, mi casa empezó a hacer ruidos extraños, sí, ya sé que por las noches suenan los muebles, la nevera y todo lo que queráis, pero esa noche, hacían más ruido de lo normal. Veía sombras a cada esquina de mi comedor, de pronto sentía un frío polar justo donde yo me encontraba, el gato se quedó mirando fijamente a la pared, los perros ladraban como cosacos, la luz parpadeó varias veces… Pero yo ahí, tragándome la serie medio muerta de miedo.

¡Porque yo lo valgo!

He de decir que no sólo me han pasado estas cosas con esta serie, me pasa con cualquiera que sea de miedo, y no contemos cuando un domingo por la noche me pongo cuarto milenio.

Por costumbre, suelo ir a oscuras, no me da miedo casi nada, duermo con las luces apagadas y en silencio. Pero ¡Ojo! Es ver algo de miedo y cagarme patas abajo.

Lo peor de todo no fueron los ruidos, no. Fue tener que bajar a la planta de abajo para irme a dormir. ¿Sabéis a que velocidad se pueden bajar 24 escaleras a las 2 de la mañana y mirando hacia atrás? ¿Y sabéis qué pasa cuando bajas las escaleras de cinco en cinco y de pronto se cae algo en el piso de arriba porque has pasado tan rápido que raro sería que no se cayera nada, pero tu crees que es un fantasma que quiere  poseerte?

Que te mueres de miedo. Que maldices haberte tragado la serie sola y de noche. Y digo sola, porque el gato, compañía, lo que se dice compañía no hacía. Creo que estaba poseído el muy cabrón, o se estaba vengando de mí por haberle puesto pienso en vez de una lata de paté esa mañana.

pero ahí no acaba la cosa, antes de acostarme, siempre me tomo mi tiempo en el baño para desmaquillarme, cepillarme los dientes, peinarme para no levantarme al día siguiente con más rastas que Bob Marley, ponerme mis cremas etc… Sólo puedo decir que al día siguiente me desperté y tenía la cara como Carmen de Mairena. ¡No digo más!

Sí, pasé miedo, pero no contenta con eso, a la noche siguiente me puse a ver los cinco capítulos que me faltaban por ver.  Y es que cuando algo te da terror, el masoquismo se apodera de ti y no hay nada que hacer. Pero para masoquismo el que tienen los personajes de la serie. Ven un fantasma y corren tras él a oscuras.

¿Hola?

Veo yo un fantasma y el que corre es el de la ambulancia  para reanimarme.

PD: Si todavía no la has visto, ¿ A qué esperas?

 

Águeda

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