Parada Obligatoria

Hacer una mudanza sin morir en el intento.

Soy de esas personas a las que no les gusta hablar de una cosa que no conoce pero, después de 3 mudanzas en un año, creo que puedo hablar con conocimiento de causa, así que aquí os presento los consejos que agilizaron mi última mudanza en relación a la primera.

Cambiar de hogar es una mezcla entre melancolía y felicidad, el cierre de una etapa y el inicio de una nueva, casa nueva, vecinos nuevos, posiblemente barrio nuevo… Sea cómo fuere, afróntalo cómo el comienzo de algo maravilloso. Los cambios siempre son para mejor.

1. ¡Organización! 

Las mudanzas son la ocasión perfecta para hacer limpieza y reorganizar todo lo que llevas a cuestas; ropa, zapatos, libros, muebles, ropa de hogar…

Durante mi primera mudanza apenas me deshice de nada y en la tercera tenía una regla básica; si hace más de 4 temporadas que no te lo pones… ¡fuera! porque seamos sinceras, puede que la moda vuelva pero los cuerpos cambian, las telas se desgastan y si algo ya no lo usabas antes, es muy muy difícil que vuelva a primera fila otra vez.

2. Básicos de supervivencia

Guarda en una bolsa aparte todo aquello que puedas necesitar de primera necesidad; un juego de sábanas, un pijama, toallas y un neceser. No creo que te queden muchas fuerzas para buscar nada cuando acabes el día y sólo pienses en dormir.

Por cierto, en mi caso, al tener mascotas también dejé apartada su comida y sus camitas.

3. ¿Contrato a profesionales?

Esta es una cuestión muy simple; depende única y exclusivamente de tu presupuesto. El precio de una mudanza de una casa entre 50-60 m3 sale entre 500-600 €, eso si no necesitas grúa (entre 100-200 euros) y sin contar la franquicia (unos 150 € aprox).

4. Para profesional ya estoy yo.

Si únicamente contratas el transporte sin que te suban nada, te sale entre 300 y 400 Euros. En este caso, espero que tengas much@s amig@s, herman@s y prim@s para agilizar tanto sube y baja.

Si decides alquilar tú mism@ la furgoneta y hacerlo todo, todo y todo, piensa que para amortizar bien los viajes necesitas que sea de una capacidad mínima de 18m3. Es la opción más económica, te sale por unos 130 € el alquiler de todo el día.

5. El empaquetamiento extremo

No todas las mudanzas son iguales, algunas debes hacerlas en tiempo record y otras las puedes preveer con tiempo. El procedimiento es el mismo aunque cambie la velocidad.

Acércate a los comercios próximos a casa y pide cajas de cartón, para que no te agobies en exceso, comienza a empaquetar primero las cosas que no utilizas con asiduidad; libros, CD’s, ropa de otras estaciones, decoración, etc…

6. Cuando ya no sabes ni lo que guardas.

El secreto está en guardar cada habitación por separado y nombrar las cajas. Para los objetos frágiles utiliza papel de burbuja y los objetos que además sean huecos (cómo vasos y jarrones) intenta rellenarlos con bolas de papel de periódico. Los cuadros, por ejemplo, puedes envolverlos con sábanas viejas.

7. ¡Al ataque con los muebles!

Siempre he sido bastante práctica con los muebles, así que son fáciles de desmontar. Me hice con varias bolsas pequeñitas de tela en un bazar e iba colocando los tornillos dentro a medida que desmontaba. Por último fijaba esa bolsita a la base del mueble con un poco de cinta de embalar. Así era imposible que se perdiera o que me hiciese un lío con qué tornillos van con cada mueble (soy un horror con esas cosas).

8. El día D

Este día es el más crítico, por mucho que quieras mantener la calma es bastante complicado. En tu cabeza todo es armónico y celestial, te auto-convences de que será duro y sólo esperas que sea “una horita corta”. Además todos tenemos un “amigo-cuñado” o, directamente, un cuñado (desde aquí un saludo al mío que se portó muy bien), que lo organiza todo y sabe de todo a un nivel avanzado (aunque luego no ¿eh, Ferran?).

Así que empieza por ponerte cómod@, que tu cuerpo tenga libertad de movimientos y estira un poco antes de llegar al momento decisivo de la carga y descarga.

Primero carga los muebles más grandes, luego las cajas que tengan más pesos y a partir de aquí, pon las más ligeras encima. Tú mism@ verás los huecos que quedan y cómo ir metiendo cosas para aprovechar los viajes. Por cierto, es mejor hacer más viajes pero menos cargad@ que al revés.

Si haces esto bien, te convalidan los 5 primeros niveles del tetris.

9. Y la hora H

¡Ya estás en el piso nuevo con todas tus cosas! ¡Yuhuuuuuuuuu!

De todas mis mudanzas, este siempre ha sido el momento de mayor estrés porque entre el lío de cajas, muebles, gente dando vueltas, las opiniones en grito de cómo debes poner tus cosas, mis adorables gatos en un lugar que no conocen y un largo etcétera…. me ataco a un nivel muy muy extremo. Así que, hice un poco de espacio, ya tenía preparada una zona para los mininos donde los solté al llegar, me senté con ellos, les di un premio, me tomé una copa de vino y respiré. Todo lo que necesitas para coger fuerzas y montar de nuevo tu hogar es un poco de espacio y un respiro de tanto estrés.

10. Tetris parte II

Lo primero que debes colocar son los muebles, eso te dejará mucho espacio libre y te irá dando la sensación de que no hay tanto por colocar. Después acomoda la cocina y el baño y luego tu habitación. El resto de cosas las acomodé en un par de días, pero esto depende de cuantas personas haya en casa y, por lo tanto, de la ayuda de la que dispongas.

MOTHER OF CATS

Los gatos no son muy amigos de los cambios, así que el impacto de una mudanza le crea un estrés que lo tiene intranquilo y quizá deje de comer un poco o esté un pelín apático. Los míos, con 3 mudanzas tan seguidas han encajado la última bastante bien aún así siempre los preparo tal que así:

  • Dejo los transportines abiertos desde el día que sé que tengo que empezar a preparar mudanza. Así se van habituando y no lo ven como un trauma sino como un lugar donde estar seguros.
  • Unos 4 o 5 días antes de la mudanza enchufo feliway (difusor a base de feromonas), pongo unos 3 o 4 bien repartidos. La verdad es que se nota bastante el efecto (en la primera no lo usé y fue diferente).
  • Antes de llegar con todos los trastos a la casa nueva, ya les había creado un espacio para ellos así que los subí y los dejé allí con la puerta cerrada. No sé si lo consigo pero intento que estén ajenos a todo el caos del momento.
  • En los siguientes días paso más tiempo en casa (procuro hacer las mudanzas en fin de semana) hasta que noto que ya no están temerosos.
  • Tratamiento FortiFlora de Purina, durante el mes siguiente. Son unos sobres que fortalecen el sistema inmunitario y cuidan la flora intestinal. Con el estrés muchos mininos tienen diarrea del estrés y a uno de los míos le sucede así que le doy un sobrecito al día (les encanta) y yo me quedo tranquila.

 

Y dicho todo esto, ya estáis listos para hacer una mudanza un poco más organizadas que mis dos primeras así que ¡ánimo!

Luzía M.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.